Mundo G
Desvarios de una mente homosexual insatisfecha en el mundo que le rodea.
Cuando hablamos de mundo gay, ¿en qué pensamos? Probablemente sólo en promiscuidad, tríos, orgías e infidelidades.
¿A nadie se le ha ocurrido pensar que los gays tenemos sentimientos?
Bajo la fachada de frialdad que nos rodea en cuanto al amor, podemos llegar a encontrar gays que se enamoran, gays que tratan de huir de los clichés varios a los que la sociedad nos ha sometido a lo largo de los años.
Citas Románticas Si, Chicos Románticos No.

Cuando creía que las citas románticas eran un invento barato de las películas de chicas del cine americano, he tenido que volver a cambiar de opinión. Las citas románticas sí que existen. Cena a la luz de las velas, paseo romántico por la playa, largas charlas sobre cualquier tema… Sin embargo, lo que no ha dejado de existir, son los chicos románticos.
A primera vista todo el mundo quiere parecerlo. Sonrisa inocente, preguntas que aparentar intentar conocerte… Pero, ¿para qué engañarnos? No es más que una simple fachada que a lo largo del tiempo, como cualquier fachada, va a venirse abajo. Nadie busca un amor romántico, sólo preparan el terreno para lo que de verdad importa: el sexo.
El sexo es el gran sustituto del amor, y, no nos vamos a engañar, bastante más placentero.
¿Estamos tan infectados que ya nadie busca el amor? ¿O los que lo buscamos nos damos cuenta de que es algo tan inalcanzable que tiramos la toalla a la primera de cambio?
Todavía recuerdo la emoción de los minutos antes a una cita, hace ten solo tres años. Nervios, exaltación y mis uñas no sobrevivían hasta el día siguiente. Y ahora, todo aquello ha quedado atrás. Porque los nervios de la primera cita ya no se llevan, ya no quedan dudas de si el chico con el que estoy quedando durará algún tiempo, será algo de una sola noche o, por el contrario, será el definitivo. Porque ya no queda esperanza de que siga estando ahí pasadas las dos horas.
Y es que si me paro a pensar en todas las pequeñas citas que he tenido en el último año, todas ellas han acabado con un sexo medianamente bueno con escasa implicación sentimental por ambas partes.
Si lo pienso fríamente, ¿somos capaces de ver como posible pareja a alguien que te la está chupando a la hora y media de haber pagado a medias una pizza en el bar de abajo? ¿Acaso el sexo en la primera cita estropea cualquier posible implicación sentimental futura? ¿O somos nosotros los que nos frenamos a la hora de sentir algo hacia alguien?
Con los pocos chicos que he superado el umbral del dormitorio y mantenido una conversación capaz de entretenerme tanto como un artículo de la Cuore, no tardé ni cinco minutos en poner tierra por medio. ¿Sufrimiento gratuito? ¡No, gracias!
Así que queda asumido que es mi culpa. Porque pasado el umbral de las cortas citas un viernes por la noche en la discoteca, o terminado el paseo por la playa a las cinco de la mañana… Va a seguir quedando lo mismo al final de la noche: escasa conversación y un increíble sexo. Así que, ¿para qué molestarnos?
viernes 28 de noviembre de 2008 | Artículo escrito por Elsis en 18:45 1 Condones
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